
Es Noticia, La historia de Windows XP, cuando en el imperio de Microsoft no se ponía el sol - 31/03/2014 9:01:18
" Catorce años son muchos años incluso para Windows XP. El sistema operativo fue un cambio fundamental en la historia de Microsoft y quizás su producto más importante. Fue el primer sistema operativo dirigido al mercado de masas completamente basado en Windows NT e introdujo cambios fundamentales en la interfaz que pretendían proporcionar una nueva experiencia a sus usuarios. Pero por encima de todo fue un éxito indudable.Windows XP ha durado más que ningún otro sistema operativo de Microsoft. Diez años después de su salida nadie se acordaba de Windows 95, 98 o Me. Incluso el posterior Windows Vista ha quedado relegado antes al olvido. Pero con catorce años a sus espaldas XP ha demostrado una longevidad y resistencia extraordinarias, manteniendo aún cerca de un 30% de cuota de mercado. A escasos días del fin de su soporte es un gran momento para recordar la historia del mítico XP.
Neptune, Odyssey y el desarrollo inicial
La historia del desarrollo de Windows XP es la historia de varios proyectos previos que definirían el futuro sistema y cambiarían para siempre la forma de trabajar de Microsoft. Dos fueron los nombres en clave que pusieron el combustible: Neptune y Odyssey; y un tercero el que hizo saltar la chispa: Whistler. Tras ellos las cosas en Redmond ya no volverían a ser las mismas.
Pantalla de inicio de Windows Whistler
Por un lado, Neptune era el nombre en clave con el que en Redmond empezaron a denominar a la próxima versión de Windows de la rama 9x, aquella dirigida al mercado de consumo y al hogar. Su desarrollo se puso en marcha en febrero de 1999, tan sólo siete meses después de la salida al mercado de Windows 98 y con Windows Me aún en el horno. Con ellos compartía mercado objetivo pero no código base, el cual pasaría a ser Windows NT. Por otro lado, el nombre de Odyssey escondía la otra versión de Windows en desarrollo, la de la rama NT orientada al mercado profesional y a las empresas. El proyecto fue puesto en marcha el mismo año 1999 y, al igual que Neptune, estaba basado en Windows 2000.
Lejos de mantener dos ramas de desarrollo por separado, Whistler modificó el funcionamiento de la división de Windows y únifico esfuerzos en un solo sistema
El tiempo terminó de dejar claro que no tenía sentido mantener las dos ramas de desarrollo por separado y antes de que terminase el año los de Redmond pusieron las cosas en su sitio. Neptune y Odyssey apenas se habían dejado ver, y menos públicamente, pero en diciembre de 1999 terminaría su recorrido. La dirección de Microsoft recibió a los empleados a la vuelta de las vacaciones de navidad con un memorándum interno en el que explicaba la unificación de las dos ramas de desarrollo de Windows bajo un nuevo proyecto con el nombre de Whistler, localidad donde esquiaban muchos de los empleados de la compañía.
Whistler modificó el funcionamiento de la división de Windows. En vez de desarrollar un sistema para cada sector del mercado Microsoft había entendido que las dos áreas se interrelacionaban y era necesario un sistema capaz de servir en los dos ámbitos: doméstico y profesional. Con los esfuerzos concentrados en un único sistema el equipo de desarrollo podría concentrarse en uno acorde con el nuevo milenio. Serían años en los que millones de usuarios adquirirían ordenadores personales y comenzarían a acceder a internet. El próximo Windows debería estar preparado.
Whistler, entretejiendo un sistema moderno
Bill Gates reveló al mundo la existencia de Whistler a finales de abril del año 2000 en la conferencia WinHEC. Con su presentación Gates, que ya no ocupaba el cargo de CEO en Microsoft, desveló las intenciones de su compañía de crear un sistema moderno, robusto y optimizado para todos los ámbitos. En Redmond empezaban a tomarse en serio los cambios en la interfaz y en la experiencia de usuario y por delante tendrían un año para demostrarlo.
El 24 de mayo empezó la fase de pruebas de Whistler con el envió de las primeras invitaciones a su beta técnica. A partir de ahí empezaron a llegar periódicas builds en las que los de Redmond iban añadiendo los elementos que constituirían el futuro de su sistema operativo: un nuevo menú de inicio a dos columnas que sustituía la menú clásico, una nueva organización del espacio de usuario con la llegada de Mis Documentos y demás carpetas, un nuevo Panel de Control, etc. Todas esas novedades tenían en común un nuevo modo de entender la experiencia con Windows, basada en las diferentes tareas y acciones que el usuario medio realizaba con su ordenador personal.
El nuevo menú de inicio de Whistler
El cambio que ya se entreveía era aún más profundo en las tripas del sistema. La nueva base de NT proporcionaba estabilidad al sistema pero exigía un arduo trabajo para asegurar la compatibilidad de hardware y software, asunto que pronto se convirtió en prioridad en Redmond. Las builds siguientes ahondaron en ello e incorporaron el centro de compatibilidad que pretendía facilitar la tarea a los usuarios a la hora de buscar hardware compatible. La renovada interfaz tuvo que esperar.
Microsoft quería cambiar la experiencia que los usuarios tenían con Windows. Whistler debía ser más amigable y cálido para el usuario y para ello era necesaria una nueva interfaz. Builds previas y la Beta 1 de octubre habían ido revelando detalles de lo que en Redmond preparaban, pero hubo que esperar hasta los primeros meses de 2001 para empezar a ver el resultado.
Una nueva interfaz para una nueva "eXPeriencia"
En la keynote del CES del 5 de enero de 2001, más recordada por la presentación de Xbox, Bill Gates mostró al mundo los primeros retazos de la nueva interfaz de Whistler. Ahí estaba la nueva pantalla de bienvenida, la opción de múltiples cuentas de usuarios o el nuevo menú de inicio. El cambio era significativo pero no radical. Microsoft se aseguró de conservar múltiples similitudes con las versiones previas de Windows sin renunciar a la introducción de una nueva experiencia.
Similitudes entre tema nuevo y clásico en Windows XP
La mejora de la experiencia se convirtió en el leitmotiv de Whistler. Conforme se sucedían las builds, las primeras semanas de 2001 dejaron claro que el desarrollo del nuevo sistema se estaba acelerando. Con el objetivo de salida al mercado puesto en la segunda mitad del año, Microsoft necesitaba un nombre para su próximo sistema operativo y la elección se hizo pronto evidente. El 5 de febrero Microsoft anunció que Whistler llegaría al mercado con el nombre de Windows XP, etiqueta que recordaba claramente a esa nueva y mejorada "eXPeriencia" que estaban construyendo.
Con el nombre de Windows XP recién estrenado, Microsoft no tardó en mostrar al mundo su nueva interfaz "Luna", más colorida y alejada de la sobriedad de Windows previos
Tan solo unos días después de estrenar nombre Microsoft presentó oficialmente lo interfaz de Windows XP al mundo el 13 de febrero de 2001 en el evento Experience Music Project (EMP) en Seattle. Ya no había marcha atrás y lo que quedaban por delante eran meses de más y más builds. Tras más de un retraso, una segunda Beta sería entregada a los testers el día 26 de marzo con un Bill Gates dejando claras las intenciones de Microsoft de construir un único sistema capaz de desenvolverse en diferentes ámbitos gracias a una nueva interfaz y a la mejorada experiencia que con ella pretendían proporcionar.
"Luna" fue el nombre escogido por los de Redmond para la interfaz de Windows XP. Alejada de la sobriedad de Windows 9x y 2000, el nuevo diseño del sistema despertó recelos por su supuesta inadecuación para el mercado empresarial. La gama de colores elegida y el tamaño de algunos elementos tampoco ayudaban. Microsoft tomó buena nota de las quejas y corrigió algunos de los defecto además de añadir más opciones de personalización al equipo, incluyendo un tema clásico que le devolvía al sistema operativo el aspecto de versiones previas. La resistencia al cambio siguió existiendo incluso tras la salida de Windows XP pero Luna termino por convertirse en una de las interfaces de ordenador más reconocibles de la historia.
Builds y Betas, una fase de pruebas intensa
Durante el desarrollo de Windows XP en Redmond pusieron en marcha un extenso programa de pruebas previo como nunca se había hecho hasta entonces. La llegada de la Beta 2 no hizo más que extenderlo. Microsoft distribuyó la nueva versión de prueba a través de varios canales, incluyendo el programa propio de la beta, la red de desarrolladores de Microsoft (MSDN) y TechNet. La compañía quería asegurar a toda costa el perfecto funcionamiento de Windows XP, para lo que necesitaban contar con empleados, desarrolladores, partners y consumidores. Las pruebas de Windows ya no volverían a ser una tarea meramente interna.
Builds y más builds iban apareciendo cada pocas semanas introduciendo nuevos detalles. En abril llegó la marca de Windows XP a la pantalla de bienvenida, nuevos iconos para el menú inicio y más fondos de pantalla. Entre estos últimos se encontraba Bliss, la fotografía de cielo azul y verdes colinas tomada en el Valle de Napa en Califiornia que se convertiría en el fondo de pantalla por defecto de Windows XP, y con ello en una de las fotografías más vistas de la historia.
Bliss, el fondo de pantalla de Windows XP y el estado del lugar en 2006
Las builds de mayo trajeron cambios y mejoras en numerosos apartados: en los drivers de red, en el sistema de plug and play, en la gestión de energía, en los tiempos de carga, en la seguridad, etc. En junio las cosas avanzaron un poco más. Llegó Windows Messenger y la pantalla de inicio con el logo sobre fondo negro, además de los últimos retoques en la interfaz que prácticamente se dio por finalizada. Además, el 18 de junio Microsoft hizo públicos los requisitos mínimos de hardware de Windows XP: procesador Intel a 233 MHz o compatible y 128 MB de RAM; y el 21 anunció la pronta llegada de la Release Candidate 1 (RC1) de Windows XP.
El 2 de julio de 2001 Microsoft publicaría finalmente la RC1 de Windows XP, la primera versión accesible para las más de 250 mil personas que se habían apuntado al Windows XP Preview Program (WPP). Será la primera vez que todos ellas vean el nuevo sistema aumentando aún más la cifra de testers de Windows XP. En Microsoft llegaron a cifrar el número en medio millón de usuarios que proporcionaron un feedback inestimable para la compañía.
RC1, RC2 y RTM: el sprint final
Microsoft fijó el 25 de octubre de 2001 como fecha de salida de Windows XP. Hasta entonces quedaba poco camino por delante, pero los meses de verano presentaron varios retos importantes para la compañía de Redmond. Empezando por la torpeza de Amazon que el 7 de julio desvelaría la caja en la que vendría el sistema operativo al poner el sistema a la venta en su sitio web mucho antes de tiempo. Descuido que la tienda online volvería a repetir meses después. Pero los errores de Amazon eran el menor de los problemas en el verano de 2001.
Microsoft tuvo que cumplir con algunas de las medidas antimonopolio impuestas por las autoridades estadounidenses. La compañía se vio obligada a cambiar su política de licencias para los fabricantes permitiendo a estos mayor flexibilidad a la hora de configurar el sistema. Eso suponía que en el futuro podrían eliminar los accesos a Internet Explorer y Outlook e incluso sustituir el navegador por otro. Además en Redmond tuvieron que dar marcha atrás en su intención de limitar la presencia inicial de iconos en el escritorio de Windows XP y permitir a los fabricantes colocar los suyos propios.
Las modificaciones se hicieron visibles en la Release Candidate 2 (RC2) de Windows XP, liberada el 27 de julio. La nueva versión apenas incluía otras novedades y el proceso de prueba se acercaba a su final. Este se hizo efectivo el 24 de agosto de 2001 cuando Microsoft publicó la build 2600 y la declaró como RTM (Release to manufacturing). Con un evento en su campus de Seattle, Microsoft escenificó la entrega de Windows XP a los fabricantes, cuyos representantes recibieron copias del sistema operativo y despegaron de Redmond en helicópteros decorados con la marca XP.
En agosto de 2001 Microsoft terminó Windows XP y escenificó su entrega a los OEMs con un evento en su sede Seattle que los representantes de diversos fabricantes abandonaron en helicóptero
Los fabricantes ya podían preparar sus nuevos equipos con Windows XP y podrían ponerlos a la venta a partir del 24 de septiembre, un mes antes de la llegada oficial al mercado. Windows XP se estrenó finalmente en las tiendas el 25 de octubre de 2001. El sistema llegó a los escaparates en dos versiones principales "Home" y "Professional" dando inicio a la larga vida del mítico XP.
El tímido inicio de un sistema destinado a reinar
A pesar de la relevancia del cambio que traía consigo Windows XP, el sistema llegó al mercado de una forma más sigilosa de la esperada. Microsoft y sus socios habían preparado una campaña de marketing de mil millones de dólares para presentar Windows XP al mundo, pero los planes se vieron afectados por los efectos de los ataques del 11 de septiembre. El nivel de promoción del nuevo sistema bajo y se modificó la campaña. Microsoft llegó incluso a trasladar la presentación definitiva del sistema en la PDC de 2001 a Nueva York, en una muestra de apoyo a la ciudad.
Bill Gates presentando Windows XP en la conferencia PDC 2001
La presentación tuvo a Bill Gates como protagonista, quién mostró su vena más humorística, concurso de "¿Quién quiere ser millonario incluido?", mientras nos guiaba por la nueva experiencia que proporcionaba Windows XP. La interfaz Luna, el renovado menú de inicio, los centros de actividades, las nuevas carpetas, etc. Todo ello con un sistema estable y robusto adaptado a la era moderna. El sistema había evolucionado y Windows XP tenía todas las papeletas para ser un éxito de ventas.
Pero las cosas no empezaron de manera sencilla. La menor repercusión de su salida repercutió en las ventas iniciales de Windows XP. En sus primeros meses su ratio de venta llegó a ser menor que el de Windows 98. Además Microsoft tuvo mucho trabajo tratando de convencer de las bondades del cambio a un siempre reticente mercado. No faltaron las quejas por la colorida y poco seria interfaz luna, las críticas por la falta de compatibilidad con determinado hardware y software y los lamentos por los fallos de seguridad de los que adolecía el sistema.
A pesar del crítico recibimiento y la insistencia de algunos usuarios en permanecer en Windows 98 y Windows Me; Windows XP terminó por arrancar e imponerse. Los motivos se explican por sí solos. Con la llegada del nuevo milenio millones de personas adquirían nuevos ordenadores personales y se unían a internet, y cada nuevo equipo a la venta llegaba con Windows XP instalado. El sistema además no hizo sino mejorar y para los más veteranos pronto se hizo evidente que no tenía sentido seguir con versiones previas de Windows. El soporte para hardware y software crecía a buen ritmo y las mejoras introducidas terminaban por inclinar la balanza. En pocos años la mayoría de usuarios ya había hecho el cambio.
El inconfundible escritorio de Windows XP
Por si fuera poco Microsoft se aseguró de mejorar el sistema con los tres Services Packs que fueron publicados posteriormente. El primero de ellos no tardaría ni un año en llegar, solucionando más de 300 pequeños errores, añadiendo todos los parches de seguridad hasta la fecha e incorporando soporte para USB 2.0 y nuevas tecnologías que pronto serían utilizadas por las ediciones Media Center y Tablet PC de Windows XP. El Service Pack 2 tardaría algo más. Llegaría el 25 de agosto de 2004 y con él el Windows Security Center además de mejoras en el soporte WiFi y Bluetooth. El tercero de los Service Packs no llegaría hasta el 2008, corrigiendo errores e incluyendo más actualizaciones de seguridad. Los tres no hicieron más que contribuir a la extraordinaria longevidad de un sistema operativo único en la historia.
Windows XP, un imperio irrepetible
Con catorce años a sus espaldas, Windows XP es el sistema operativo de Microsoft que más tiempo ha durado. Los de Redmond incluso se vieron obligados a extender su soporte más allá de los diez años inicialmente estipulados. Sus novedades, la evolución que supuso y el tremendo dominio del que llegó a hacer gala explican en gran medida su éxito, pero también lo hace la falta de un sustituto en condiciones.
Las novedades que trajo consigo, la evolución que supuso y el tremendo dominio del que Windows XP llegó a hacer gala, con más de un 80% de cuota de mercado, explican en gran medida su éxito, pero también lo hace la falta de un sustituto en condiciones
Tras Windows XP en Redmond decidieron embarcarse en Longhorn, un ambicioso proyecto que pretendía reconstruir Windows con un renovado conjunto de APIs y un nuevo sistema de archivos. Lo gigantesco de la tarea terminó haciéndose evidente más pronto que tarde y tras varios retrasos el proyecto fue finalmente abandonado en pos de una nueva versión de Windows menos ambiciosa y más conservadora: Windows Vista. El sustituto de XP nunca llegó a cuajar en el mercado y Microsoft se vio envuelta en un error del que el propio Steve Ballmer se lamentaría años después.
Windows XP se había adueñado del mercado y nada parecía poder desplazarlo. Solo la llegada de Windows 7 pudo empezar a arañar algo de cuota al aplastante dominio que XP mantenía. En su momento de más auge llegó a estar instalado en más del 80% de los ordenadores personales de todo el mundo, cifra que probablemente ningún otro sistema operativo llegue a alcanzar jamás. No habrá nunca otro sistema operativo con semejante dominio en el mercado de PCs. Pero 14 años son mucho años y ha llegado la hora de dejar descansar al viejo XP, se lo ha ganado con creces.
Fuentes | Microsoft | Wikipedia | WinSuperSite I, II, III | Ars Technica
Imágenes | Wikipedia | GUIdebook
En Xataka Windows | Adiós a Windows XP
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La noticia La historia de Windows XP, cuando en el imperio de Microsoft no se ponía el sol fue publicada originalmente en Genbeta por ngm.
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Noticia, Safari 6 en OS X Mountain Lion, a fondo - 28/07/2012 10:03:57
" El lanzamiento de OS X Mountain Lion ha significado una renovación de Safari, navegador que alcanza ya su sexta versión ocupando una tímida parte del mercado frente a Chrome, Internet Explorer y Firefox que se reparten casi el resto del pastel. Y normalmente Safari no suele evolucionar mucho aún ganando una nueva gran versión (su aspecto es muy parecido al de la primera versión), pero Safari 6 parece haber empezado a cambiar de rumbo.El mismo Safari de siempre en cuanto a aspecto, pero…
Las novedades a nivel de interfaz son bien pocas: sólo podemos apreciar dos nuevos botones en la barra de herramientas, y quizás el tono de gris de la interfaz se ha modificado ligeramente. Algunos botones, como el del lector, se han trasladado al final de la barra de direcciones haciéndose notar más. Describimos de lo que son capaces esos nuevos botones más adelante.
El mayor cambio es la barra de direcciones, que por fin unifica las direcciones de internet con las búsquedas aportando además un listado de resultados inteligentes (favoritos, historial, búsquedas instantáneas en Google…) a medida que vamos escribiendo en ella. También ha cambiado la barra de carga, que es más tímida pero con animaciones más suaves. No entiendo cómo Apple ha tardado tanto en agregar esta opción, pero más vale tarde que nunca. Además, el comportamiento de la barra da lugar a algunos trucos.
Una novedad discreta pero importante para los que usen un trackpad para navegar en Safari 6: la posibilidad de poder desplazarnos por las pestañas abiertas y gestionarlas rápidamente pulsando el botón de la derecha de la barra de pestañas o simplemente haciendo el gesto de la pinza con los dedos. Todas las páginas web de nos muestran en modo previsualización, y con el dedo podemos ir desplazándonos horizontalmente por ellas.
Safari 6: ¿más velocidad?
El cambio que más advertiremos de Safari 6 es su velocidad, sobretodo en OS X Mountain Lion. Aumenta, y se nota especialmente en sitios web que usan javaScript u otros elementos dinámicos de forma intensiva. Esa es la sensación, pero veamos qué pasa si lo ponemos a prueba con la versión más reciente del test SunSpider:
299,9 milisegundos. Hagamos lo mismo con la última versión estable de Chrome:
279,7 milisegundos, lo que nos lleva a decir que Google Chrome sigue siendo más rápido al menos a la hora de interpretar código JavaScript. Aún así, el margen de error de Chrome es más alto, y el hecho de que Safari se acerque tanto a los resultados de Chrome es un avance para Apple. Entonces ¿la velocidad de Safari 6 es una ilusión? Puede ser, pero ya conozco a varias personas que han dejado Chrome en sus Mac para volver al navegador de Apple.
La nube y lo social
Los dos nuevos botones de los que hablábamos antes sirven para usar dos nuevas funciones con las que Apple siempre ha ido atrasada: aprovechar más el poder de la sincronización en la nube y las funciones sociales. El primero de ellos, que podéis ver en la imagen que tenéis justo arriba, nos muestra las pestañas que tenemos abiertas en otros ordenadores justo como Google ofrece con Chrome. Falta que podamos acceder a las pestañas abiertas de los dispositivos iOS, cosa que sucederá cuando iOS 6 aparezca en el mercado este otoño.
El segundo botón cubre las funciones de compartir lo que estemos viendo en las redes sociales, cosa que se ha extendido por todo OS X Mountain Lion al propio nivel del sistema. Con el botón de compartir podemos guardar la página web abierta como un favorito o mandarla a la lista de lectura (recordemos que Safari cuenta con su propia lista de lectura a lo Read It Later sincronizada por iCloud, que ahora además descarga las páginas para leerlas sin conexión a internet), enviarla por correo o con un mensaje instantáneo o compartirla por Twitter. La llegada pendiente de iOS 6 nos impide usar la función de compartir por Facebook, característica que llegará en una futura actualización.
Compatibilidad con formatos web, un punto débil para Safari 6
Safari 6 trabaja muy buen con las nuevas tecnologías web, sobretodo al usar componentes HTML5. Pero hay pegas: la filosofía cerrada del navegador hace que no haya compatibilidad con componentes como WebGL, que acelera los gráficos web como ya se puede ver en Chrome y en Firefox. Tampoco tenemos soporte para los códecs de vídeo Ogg Theora o WebM, que aunque no estén precisamente extendidos se pueden encontrar como opción de reproducción en más de un portal web. La opción HTML5 de YouTube, sin ir más lejos. El plugin H264, como no podía ser de otra forma, disfruta de muchas ventajas en Safari.
Safari 6 es un buen comienzo para luchar contra sus rivales, pero aún le queda trabajo pendiente
Safari 6 es un buen salto respecto a su versión anterior. Un muy buen salto que incluso me ha animado a usarlo como navegador principal dejando a un lado Chrome. Pero para que Apple pueda presumir de navegador hacen falta muchas más cosas: actualizaciones más frecuentes (sobretodo para garantizar la seguridad de los usuarios), opciones como pestañas fijas y un buen modo de usar prefijos de búsqueda.
Su ecosistema de extensiones es prácticamente la nada si lo comparamos con la plataforma de extensiones de Chrome o de Firefox (aunque hay herramientas básicas que se agradecen, como extensiones que bloquean el contenido Flash), y también hay que hacer notar el hecho de que Safari 6 ha dejado de ser multiplataforma con su aparente desaparición en los sistemas Windows. Apple puede escoger las plataformas que quiera para lanzar su navegador, que para algo es de ellos, pero si quiere que éste esté en el podio de los navegadores tiene mucho que hacer. Con Safari 6 ha empezado muy bien.
Safari 6 es gratuito y compatible con OS X Lion y OS X Mountain Lion. En este último viene instalado por defecto, y en OS X Lion hace falta actualizar el sistema para instalarlo.
En Applesfera | Safari quiere volver a ganarse nuestra confianza, y va por buen camino
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Es Noticia, webOS: ¿y ahora qué? - 29/08/2011 2:01:48
" Agosto suele ser un mes tranquilo en cuanto a noticias tecnológicas. Medio mundo está en plenas vacaciones de verano y las noticias relevantes se podían contar, hasta este año, con los dedos de una mano. Como ya todos sabréis a estas alturas, agosto de 2011 está siendo un mes atípico, en el que dos bombazos informativos han hecho temblar los cimientos de dos industrias: la de los PCs, con la noticia de HP; y la de la telefonía móvil, con Googlorola, el anuncio de Steve Jobs y el futuro incierto que le espera a webOS.Es en este último punto en el que me gustaría centrar hoy, porque creo que calificar como incierto el futuro de webOS es ser bastante optimista con ese interesante sistema operativo móvil que Palm anunció a bombo y platillo en enero del 2009. Muchas cosas han pasado desde entonces y muy pocas han sido realmente buenas para la plataforma.
Los inicios independientes de webOS en Palm
Lo cierto es que webOS aparece en un momento en el que la salud de Palm no es la mejor. Después del éxito alcanzado a principios de década, el año 2007 y parte del 2008 están marcados por constantes rumores sobre el futuro de Palm. Es más, cuando en junio de 2007 la compañía anuncia la inversión de Elevation Partners en Palm, los rumores sobre la venta de la segunda eran constantes, hasta el punto de que muchos creían que lo que se estaba viendo eran los últimos coletazos de la empresa.
Pero pocos meses más tarde, durante el CES del año 2009, Palm anuncia el Pre junto con un sistema operativo nuevo y que muchos consideraron en su momento innovador. No tanto por la interfaz gráfica en sí (que también), si no por opciones que hasta ese momento no estaban disponibles en sus dos grandes competidores (Android e iOS), como por ejemplo la multitarea.
Es clave recalcar el momento en el que webOS nace. El 2009 nos parece ahora que queda muy lejos, y muchas nuevas tecnologías (y móviles) se han lanzado desde entonces, pero lo cierto es que un año antes aparece el primer móvil con Android (el HTC Dream) y en el 2007 Apple lanzó el iPhone con la primera versión de lo que hoy conocemos como iOS. webOS empieza la carrera cuando Android, y sobre todo iOS, tienen ya los neumáticos calentados, y eso se paga.
Y vaya si se paga. No sé si puede considerar el regreso de Palm como un fracaso, pero no fueron capaces de cumplir las expectativas que se generaron. No me mal interpretéis: ya en aquellos momentos desarrolladores y consumidores afirmaban que el nuevo sistema operativo era muy interesante, pero competir contra dos gigantes como Google y Apple en esos momentos no era nada fácil.
La influencia de HP en webOS
Y HP compró Palm en abril de 2010 por $1200 millones de dólares. Lo que muchos en su momento vieron como una decisión correcta puesto que ambas compañías se necesitaban entre sí, pronto acabó enturbiándose. El CEO de HP que había liderado la adquisición, Mark Hurd, abandonó el gigante informático apenas cuatro meses después y el nuevo CEO, Leo Apotheker, seguramente nunca ha visto a Palm y webOS con los mismos ojos.
Es importante remarcar que Apotheker venía de liderar otro gigante de la industria tecnológica, SAP. Otro gigante que tenía una gran diferencia con HP: ser una empresa de software y no de hardware. Seguramente es por eso que el equipo de Palm/webOS nunca se ha sentido apoyado dentro de la nueva estructura de HP (hay muchos informes y declaraciones que apuntan en esta dirección) y es por eso que da la sensación de que Palm siempre ha trabajado bajo presión en esta nueva etapa. Con la presión de saber que las decisiones y los lanzamientos inmediatos pueden marcar tu futuro, hasta el punto de peligrar puestos de trabajo y el sistema operativo en su completo.
Tanto es así que los directivos de HP no tardaron en sacar la machada y cortar la cuerda de la que pendía el futuro de Palm y webOS. Productos como el TouchPad o el Pre 3 fueron cancelados y el futuro de webOS como plataforma ha quedado en entredicho desde entonces. Varios artículos publicados en estos últimos días afirman que esta decisión viene de la cúpula de HP y que Andy Rubenstein y otros ingenieros jefes de la división de Palm fueron informados a posteriori, cuando ya la noticia había sido filtrada a Bloomberg. ¿Os imagináis una situación parecida en Apple o Google? La verdad es que yo no.
¿Y ahora qué?
Nadie sabe a ciencia cierta qué va a pasar con webOS. HP tampoco parece que lo tenga claro, y varios rumores apuntan que la compañía podría ofrecer el sistema operativo a otros fabricantes para que lo incorporen en sus móviles, pagando una licencia.
Sea como fuere, la muerte anticipada de webOS nos ha mostrado una situación que pocas veces habíamos visto con anterioridad. Las ventas del TouchPad (a $99 dólares, eso sí) se han disparado en los últimos días, hasta el punto de que han aparecido iniciativas para instalar Android en el tablet. Richard Kerris, vicepresidente de la división que se encarga de establecer relaciones con los desarrolladores, afirmó hace apenas unos días que se han formado más de 60 grupos de desarrolladores para continuar la evolución de webOS como plataforma. Son síntomas, por lo tanto, de que aunque la salud de webOS pueda no ser la mejor en estos momentos, sigue habiendo interés por parte de la comunidad de desarrolladores y programadores.
Pero en toda esta ecuación falta un elemento: los consumidores. Para que webOS renazca y tenga una salud óptima es necesario que no sólo los desarrolladores muestren interés en el sistema operativo (que lo han hecho, y mucho, en estos días). Es también muy necesario que HP (o quién sea) tenga muy en consideración a los consumidores.
Bien es cierto que sin desarrolladores no hay aplicaciones, y sin aplicaciones no hay interés por parte de los consumidores. Pero si de buenas a primeras los consumidores son mínimos, toda la ecuación se rompe por la mitad.
Es por eso que desde esta pequeña habitación enciendo una vela por webOS. La competencia es necesaria y perder un sistema operativo tan interesante a los pocos meses de su lanzamiento sería una triste noticia para todos aquellos que le hemos prestado atención desde el 2009. En ordenadores, en portátiles, creando una licencia abierta de Enyo o liberando la parte propietaria del sistema a la Open Source Alliance. Pero que webOS no desaparezca. Al fin y al cabo dicen que la esperanza es lo último que se pierde.
En Xataka Móvil | El futuro de webOS está en los ordenadores portátiles y Google compra Motorola Mobility
En Xataka | HP llevará webOS a sus ordenadores a finales de año y ¿Por qué HP quiere liberarse de su división de ordenadores?
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